Bajo deseo sexual en cáncer

Bajo deseo sexual en cáncer

La vida íntima durante la enfermedad: ¿Qué hacer?

Al igual que muchas otras áreas de la vida, la sexualidad y la pareja también se ven afectadas ante una enfermedad. En función de la sintomatología, los tratamientos, el entorno, la personalidad… lo encontraremos más o menos afectado y de una u otra forma.

En el anterior artículo comentábamos cuáles son las fases que tiene la respuesta sexual general. Pues bien, ante una enfermedad como el cáncer, son numerosos los factores relacionados que pueden interferir con la vida sexual de la pareja. Por un lado, tenemos los síntomas físicos (anemia, nauseas, vómitos, pérdida del pelo, secuelas quirúrgicas como cicatrices o pérdida de miembros…) y, por otro, tenemos los síntomas de orden psicológico (creencias, impacto emocional de la enfermedad, baja autoestima y autoimagen…). La combinación de ambos factores tiene gran importancia en la aparición de dificultades a nivel sexual.

Los tratamientos oncológicos pueden dañar una o más de las fases de la respuesta sexual al afectar emociones, componentes centrales o periféricos del sistema nervioso, el sistema vascular pélvico y el eje hipotálamo-pituitario-gonadal.

No obstante, en general, la fase más afectada va a ser la del deseo sexual.

Pero la sexualidad sigue siendo una necesidad de esa persona enferma. Entonces, ¿qué se puede hacer?oj

  • Momentos de intimidad: Quizás no tengas deseo de tener una relación sexual pero sí de recibir una caricia, un beso o simplemente estar cogidos de la mano. Hay que tener en cuenta que sexualidad no es igual a relación sexual sino que implica muchas más cosas, por lo que podemos empezar uniendo a la pareja de nuevo con esos pequeños detalles que a veces se olvidan.
  • Tiempo juntos: Pasa tiempo en pareja. Esto te unirá más, fomentará esa confianza que tenéis que puede estar afectada por la enfermedad. Si te sientes cansad@ no es necesario irse a pasar el día o hacer cosas que te agoten; puede ser suficiente con estar sentados en el sofá juntos y compartir un rato agradable,
  • Comunicación: Puesto que es una etapa nueva para ambos, necesitareis comunicaros más ya que no se puede adivinar qué siente ni qué piensa el otro. Pregunta sin miedo a tu pareja sobre sus preocupaciones, dos mentes solucionan más problemas que una. Un ejemplo muy clásico para dejar clara la importancia de este punto, es una mujer a la que han extirpado el pecho. Sin comunicación, ella probablemente sienta que ya no le atrae a su marido porque no le ha dicho nada desde la operación, mientras que él puede evitar el tema por no incomodarla.
  • Gústate: Haz cosas por verte mejor. Aunque no puedas hacer que te crezca el pelo, puedes ponerte una peluca o un sombrero que te gusten. Maquíllate, viste con colores vivos…Cualquier cosa que te haga sentirte más tú. oiio

 

  • Sobre sexo: si mantienes relaciones, puedes jugar con el entorno como poner velas en lugar de encender del todo la luz, usar lencería que no te oprima y tape la parte con la que ahora mismo no te sientes muy a gusto o usar almohadas para acomodarte. Además, en función de tu tratamiento, hay ciertas posturas que no podrás realizar pero muchas otras que sí. Mantén una comunicación fluida sobre qué te molesta y qué te gusta.

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Realmente debemos recordar que no todo es “negro o blanco”, hay muchos tonos de gris que podemos ir usando por el camino. Espero que resulte interesante el artículo. Cualquier duda, comentario o aportación, no dudéis en escribir. ¡Hasta pronto!

Cristina Pérez Belmonte

Licenciada en Psicología

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