Emociones Atrapadas

¿QUÉ SON LAS EMOCIONES ATRAPADAS?

Las emociones son una respuesta natural de nuestra naturaleza para evaluar si una determinada situación o circunstancia favorece o no nuestra supervivencia. Tienen mucho que ver con el sistema límbico del cerebro.

Las emociones se desencadenan o generan por el contacto sensorial con el mundo exterior mediante seis sentidos, los cinco ya conocidos por todos (vista, oído, olfato, tacto y gusto) y añadiendo la mente como el sexto, puesto que ésta asigna un valor a los estímulos que recibimos y pone en marcha una corriente de energía emocional a través de diversos canales de energía; secreción de hormonas, cambios en ritmo cardíaco y presión sanguínea, ajustes de la respiración, etc.

De aquí se deriva el término de enfermedades psicosomáticas, que son aquellas enfermedades  donde el factor emocional juega un papel preponderante en su origen.

Podemos afirmar entonces que cualquier reacción emocional, en un primer momento, es una función fisiológica del sistema nervioso, no es un proceso psicológico.

Cuando una reacción emotiva se hace extrema y se prolonga o se repite con frecuencia se produce una serie de reacciones fisiológicas graves que desequilibran todo el sistema energético.

Las emociones atrapadas son aquellas que se quedan “enquistadas” en nuestro interior, provocándonos reacciones negativas de muy diversa índole, tanto a nivel físico como psicológico. Debemos, por tanto, aprender a liberarlas. Esto es una tarea difícil que requiere de cierto tiempo.

Es realmente importante saber cuidar nuestro estado emocional, en especial cuando se nos presenta un episodio difícil en nuestra vida, como una enfermedad duradera o incurable, ya sea en uno mismo o en alguna persona allegada que queremos.

Como información interesante comentaros que, en el sistema de salud chino, existen las «Siete Emociones Perjudiciales» que, según ellos, son las principales causas internas de enfermedad:

  1. Alegría: la alegría y la risa en exceso dañan al corazón y dispersan el espíritu.
  1. Rabia: la ira daña la energía Yín del hígado que controla la sangre, la bilis y otros fluidos asociados. Este desequilibrio aumenta la energía Yang del hígado que asciende hasta el corazón y la cabeza, produciendo dolor de cabeza, mareo, visión borrosa y confusión mental. Los frecuentes estallidos de cólera dañan al hígado y esto, a su vez, incrementa más a la rabia, estableciendo un círculo emocional destructivo.
  2. Angustia: bloquea la energía y daña los pulmones. También perjudica al intestino grueso, pudiendo producir estreñimiento o colitis ulcerosa.
  3. Concentración: la concentración excesiva u obsesiva daña el bazo y el páncreas, y también puede perjudicar la digestión.
  4. Aflicción: los periodos prolongados de gran aflicción hacen que se disipe rápidamente la energía vital produciendo un grave debilitamiento  del Sistema Defensivo del cuerpo, de la resistencia.  La medicina sabe bien que las personas afligidas son vulnerables a las enfermedades graves, entre ellas el cáncer.
  5. Temor: el temor crónico daña la energía del riñón, causando fácilmente insuficiencia renal o problemas de incontinencia. Normalmente, los niños que tienen miedos nocturnos tienden a orinarse en la cama.
  6. Susto: el susto se distingue del miedo por su naturaleza súbita e inesperada, que conmociona al organismo provocando una dispersión de la energía, dañando principalmente al corazón en su fase inicial. Si el susto persiste se transforma en temor crónico y dañará también a los riñones.

Como norma general, los adultos tenemos más habilidades personales y sociales para utilizarPresentacion ines uribe nuestros recursos internos y externos a la hora de afrontar un problema o situación difícil, por tanto, podríamos decir que nos resultaría más sencillo aprender a liberar nuestras emociones. Sin embargo, esto en los niños y/o adolescentes no se da tan fácilmente, por lo que debemos enseñarles a gestionar sus recursos y emociones, para que aprendan a reconocerlas y a utilizarlas de forma adecuada en cada situación que se les presente a lo largo de su vida.

INÉS URIBE ORDAX

PSICÓLOGA INFANTIL Y EDUCATIVA

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